C33 Un monstruo
¿Una persona en la bolsa de cuero?
Se me heló la sangre en las venas, pero mis ojos no se movieron del cuerpo inmóvil.
¿Estaba... muerto?
Con el corazón palpitante y la frente sudorosa, miré a Syl. En sus rasgos no se dibujaba ni una sola emoción. Pero la malicia de aquellos ojos azules, oscuros y helados, me produjo un escalofrío.
Era... peligroso
