C16 CAPÍTULO 16.
Podía sentir el sol tenue de la tarde iluminar mi rostro con sus colores rojizos; el susurro del viento en mi oído que soplaba una suave melodía y que fungía como animador de mis pensamientos; el caer alterno de las hojas y el siseo de las ramas al bailar con el suave movimiento que provocaba la brisa
