C36 Audrey
Kai evitó mirarme mientras James me llevaba al coche.
Me hundí en la parte trasera del todoterreno Mercedes, derrotado y resignado.
Había hecho daño a James, y ahora James me hacía daño a mí. Ya no necesitaría todos mis servicios.
Fue como una bofetada en la cara.
Debería decirle que por fin había descubierto la manera de ejecutar una bofetada de perra, pero para eso tendría que hablar con él
