C5 James
Estaba dispuesto a jugármela y apostar a que la morena del elegante vestido azul era mi cita, y no la rubia con los pechos medio al aire y una risotada estruendosa. Esa chica tenía un rostro redondo y aniñado, con unos labios voluptuosos y tentadores que enmarcaban una boca que parecía pedir a gritos ser... aprovechada. Era atractiva y tenía curvas de infarto, pero no era mi estilo. En cambio
