C30 Ignorarlo
En cuanto entré en el despacho, varios pares de ojos me siguieron, sus cuchicheos entre ellos llegaron a mis oídos. Algunos incluso me lanzaron miradas agrias.
Fruncí el ceño, preguntándome la razón de su extraño comportamiento.
"Oh, mira quién está aquí", se rió Sasha, llamando la atención de las otras dos chicas que estaban a su lado. Sus dos amigas zorras en esta oficina
