C50 Con el corazón roto
Entreabro los párpados y entrecierro los ojos ante el ambiente sombrío que me rodea. Los latidos de mi cabeza no tardaron en llegar.
Dejando escapar un gemido, me incorporé aun con la pesadez en la cabeza y miré a mi alrededor.
La única fuente de luz que iluminó la habitación de la calle que la luz de la calle de la ventana del techo
