C24 DOLOR Y PLACER
Termino de fregar los platos y corro hacia mi habitación. Qué emoción siento, ¡eh! Me doy una ducha caliente y descanso en mi cama.
Pasa una hora y me estaba poniendo en marcha con impaciencia cuando un ligero golpe en mi puerta casi me hace saltar de la cama con éxtasis. Mi corazón da varios saltos, pero me sereno aunque en vano.
Esto es lo que estaba esperando
