C35 Preocupación e inquietud
Sus manos se congelaron en el aire al darse cuenta de lo que estaba haciendo. Estaba traspasando sus límites y era muy consciente de ello, pero no podía hacer nada al respecto.
Retirándose las manos, se pasa los mechones de pelo por detrás de la oreja bajando la cabeza.
"Lo siento... sólo quería saber si estás ardiendo", le explica ella. Él se quedó mirándola, sin decir una palabra
