C50 Acércate, pequeño.
Con todo lo que ha pasado estos días, estaba dispuesta a dejarse ahogar en su dulce tortura, a vivir esta noche como si fuera la última con él y a saborear toda la dulce sensación y las mariposas en su vientre.
Las lágrimas ruedan por su mejilla, combinaciones de amargo y dulce. Gracias al agua que cae, él no se da cuenta y sigue besándola como nunca.
Había algo diferente en su beso
