C53 Mi turno
La mira fijamente durante largo rato, sumido en un conflicto interior. La verdad es que se moría por tenerla, pero pensándolo mejor, no tenía más remedio que dejarla. No es como si ella estuviera mintiendo, él se lo prometió y debería cumplirlo.
Él rueda fuera de ella, cayendo a la vista, mirando al techo.
"Vamos entonces", dijo con calma.
Estaba muy contenta
