C78 Porque te quiero
Lisa se quedó helada, mirándole fijamente.
Tal vez ella no ha estado tomando nota, pero maldita sea, era jodidamente hermoso.
Esos labios de él eran una amenaza para su cordura.
Traga saliva con anticipación, preguntándose a qué sabrá.
Sus ojos se abrieron aún más ante su pensamiento, "no debería estar pensando eso" pensó
