C57 Sigue siendo el mismo
En el alto edificio del grupo Qing, Ziyan Qing estaba ocupado tecleando algo en su ordenador. Llevaba un traje de color negro marengo, el pelo recogido en la nuca dejaba ver su amplia frente y unas gafas en la nariz aumentaban su sensualidad y masculinidad. Su impresionante mirada puede matar a cualquier mujer. La llamada a la puerta rompió su concentración
