C146 Preparar una venganza servida en frío
Pasaron la noche con desenfreno haciendo todas las posturas posibles en la cama.
Asher dejaba que Bianca hiciera de las suyas en él, y él le daba la vuelta a la tortilla cuando ya no podía permanecer pasivo y sólo receptivo. Las chispas de los fuegos artificiales entre ellos eran invisibles pero táctiles. Sudaban y ardían en la sensación llameante sobre la que flotaban
