C166 Recordatorios
No era hasta bien entrada la mañana cuando las dos se encontraron. Caminaron por la playa, y como Flora parecía disfrutar persiguiendo las pequeñas olas en la orilla, pudieron llegar al lado del pueblo de la isla. Un poco más lejos de su cabaña. El sol era cada vez más intenso, pero la invitada no parecía darse cuenta, pues se lo estaba pasando muy bien
