C36 En las buenas y malas allí estaré por siempre
En las buenas y malas allí estaré por siempre.
35 minutos después lo cual se hicieron eternos, finalmente llegaron al hospital, Héctor logra calmar a Lucrecia, aunque ella estaba algo arisca.
Héctor fue por café para calmar los nervios de la rubia Lucrecia, quien desesperadamente al tomarlo casi se ahoga.
Lucrecia se encuentra sentada en la silla y no paraba de mover sus pies, esta nerviosa
