C8 Capítulo 8 · La llamada a casa
Aquella noche, Mateo se sentó en la cama y miró el móvil. La foto de sus padres en la pantalla. Hacía dos semanas que no los llamaba. Con todo el lío del Sistema, de la CNMV, de Mendoza, se le había olvidado. Ahora, con la tarjeta negra de Velasco en el bolsillo y el orgullo de haberla rechazado todavía fresco, le entraron ganas de oír la voz de su madre.
Marcó. Tres tonos.
—¿Sí? ¡Mateo

