C11 En la discoteca
Beverley permanecía en silencio ante la imponente fachada de un club nocturno que destilaba lujo y distinción. El edificio, de cinco plantas, se mostraba hermético, sus paredes bañadas en un negro dominante.
Las luces doradas engalanaban la entrada, y sobre ellas, "The Paradisus" se destacaba con elegancia en la cima. A simple vista, era evidente que se trataba de un establecimiento exclusivo
