C24 ¡Brent, bastardo!
Brent cerró los ojos con fuerza. El aroma del cuerpo de Beverley le llegaba a la nariz y lo hacía aún más insoportable. Finalmente, sus manos se metieron bajo la manta y abrazaron el cuerpo de ella por detrás.
El corazón le latía con fuerza. Beverley no reaccionó, y eso le hizo sentirse como un gilipollas aprovechándose de la situación. Sin embargo, no pudo resistir la tentación
