C26 Te daré lo que quieras
Sarah se despertó temprano por la mañana, cuando los pájaros aún gorjeaban su dulce melodía y el sol aún pintaba el exterior con la suave luz matinal al elevarse en el cielo. Lo primero que notó fue que su cuerpo no estaba lleno de ese fervoroso calor que la atormentaba antes de dormirse. Lo segundo, que podía sentir una superficie cálida bajo su cuerpo..
