C61 La trampa
"Siéntate, Sarah." Dijo Jason por enésima vez en dos horas. Había estado de pie desde que Damon se marchó y ni una sola vez había tenido la oportunidad de permanecer sentado. Su tarea consistía en no perder de vista a Sarah en ningún momento y, puesto que Sarah galopaba por la habitación en busca de Dios sabe qué, él también tenía que hacer lo mismo. A estas alturas
