C2 C A P Í T U L O 1
CAPÍTULO 1
...
- ¿Estás loco? Baron Ashler era el malvado.
- ¡Que no! Así no se llamaba - vi como levantaba su brazo para señalar con su dedo su frente y hacia como que partía a la mitad su cuerpo - Tiene la mitad de su cuerpo de hombre y la otra de mujer ¿Cómo no puedes recordarlo? Inclusive lo estás confundiendo ¡ja! Y así te crees fan de Mazinger.
Si.
El era un pequeño idiota.
Y es mucho decir puesto que tenemos la misma edad y posiblemente los mismos pensamientos, aunque en lo físico digamos que sobresalgo, el se ve más joven alias piel suave y cremosa, rubia maldita melena y ojos bebés miel.
Una completa nena.
Pero aún así es mi mejor amigo, mi único amigo, nos conocemos desde que tengo memoria y no es que diga que nuestros padres se conocían porque no es verdad, nuestras padres se sincronizaron al ponernos en la misma guardería y allí fue donde la magia inicio y transcurrió hasta donde estamos ahora el colegio, mismo colegio, misma aula, mismos deberes pues nos copiamos.
Lo compartimos todo, todo juguete nuevo que uno de nosotros tenga dejamos que el otro lo abra primero y luego jugamos con el, como también compartimos la travesuras y si nos cachan con las manos en la masa....pues....lo culpamos al otro.
Nuestros padres nos creen el hermano gemelo perdido del otro.
- Tengo hambre - lo escuché murmurar mientras soltaba un quejido, volteó mi cabeza para mirarlo y note de inmediato que su labio inferior sobresalía en un patético puchero, pucheros que el adora hacer, giró su cabeza a mirarme para profundizar su puchero al notar que lo veía.
- Ni siquiera lo pienses - advertí al entrecerrar mis ojos.
Ya sabía lo que venía.
- ¡Lan! ¡Por fis! - emití un quejido de absoluta negación al verlo levantarse y quedar de rodillas para inclinarse hacia mi, sus ojos fijos a los míos - ¡Por fis! ¡Por fis!
- Tu sabes mejor que nadie que no se cocinar, aparte....- me levanté con toda la pereza del delicioso césped para ponerme de cuclillas frente suyo, levante mi mano y usando el dedo pulgar y el índice golpee su frente, emitió un quejido - ....Si tanta hambre tienes pídele a tu niñera que te cocine algo.
Froto su frente mientras su mirada de odio era emitida toda hacia mi, sonreí sin poder evitarlo.
- No se donde esta, y me da muuuucha pereza buscarla - se tiro de espalda al césped de su patio trasero donde nos hemos mantenido acostados casi toda la mañana, el volvió a hacer su puchero - Pero tengo mucha hambre Lan, muchísima, mataría por un poco de la deliciosidad de la carne en una hamburguesa llena de.....
Tape su molesta boca deteniendo su charlatana forma de convencerme.
- ¿Si voy a buscar a la niñera para que te cocine algo dejaras tu patético acto? - le pregunté mirándolo a lo que sentí su sonrisa debajo mi palma, aún sin poder hablar asintió efusivo.
Solté un suspiro mientras me levantaba y mirando el lugar donde estaba antes acostado jure vengarme con el por hacerme buscar a su niñera, con tal ¿donde estará?
Entre a la casa_mansión de mi amigo yendo hacia la sala y encontrar el lugar vacío de donde había estado sentada y chateando hace no menos de dos horas ¿donde se fue? Viendo su lugar encontré su teléfono, giro en mis propios pasos y fui a la cocina pero tampoco estaba allí, fui al salón de cine, al salón de juego, pero nada.
Pensé en llamarla pero había olvidado su nombre.
No era como si me importará.
Podría ser hombre y que deberían gustarme las chicas pero lamentablemente aún no cursaba por tales mares y para mi suerte Evan, mi mejor estúpido amigo, tampoco estaba yendo por ahí; pero como decía, podría ser hombre y sólo tener doce años y que la chica que cuida a Evan deba haberse visto ¿Cómo decir? ¿buena? Si, debería haberse visto buena para mi pero había sido totalmente al revés.
La chica me cayo mal, como un puño directo al estómago ¿se deberá a que me llamó Evan y froto sus bubis contra mi cara? ¿o será su completa cara de idiota mientras le mostrábamos la casa y ella no dejaba de tomarse selfies para, como ella dijo: "mostrar a mis amigos que cool cachuelo me conseguí"?
Si, no veo el por que de que me cayera tan mal.
Subo las escaleras esperando encontrarla por allí haciendo de sapa, miró hacia que pasillo ir y me decido por el de los cuartos, no creo vaya por donde están los cuadros de los antepasados de Evan. Ni a mi me gusta ir por allí y no es porque por allí sólo se encuentra el despacho del señor Nidario.
Noooo.
Aunque el tipo me cae como patada al culo.
Voy al cuarto de Evan y revisó que este por allí pero me desinflo al no verla, mi paciencia se acaba, salgo del cuar........
- ¡Ah! ¡Si así!
Me detengo, y por algún motivo mi cuerpo tiembla y se tensa, respiro profundo cuando noto que deje de respirar. ¿Será lo que creo que es?
- ¡Más duro! ¡Ahh!
Esa es la voz de la niñera.
¿Cómo no ser curioso?
Se supone que hoy tanto Evan como yo estaríamos completamente solos, con excepción de la niñera, en la casa de sus padres ¿entonces con quien estará ella? Me doy cuenta al instante que noto de donde salen sus gemidos.
El cuarto de....de....Él.
El hermano de Evan.
Me da cierta molestia saber que desde que he estado con Evan el se ha distanciado cada vez más de su hermano menor ¿por qué hace eso? Además de que a mi no es como le cayera bien, mucho menos que me tuviera cierta consideración por mi edad ¡que va! El tío es más frío que una piedra y no olviden que el es ya un adulto con dieciocho años bien puestos y cumplidos hace poco, la verdad que el parece que tuviera sus ochenta por su cara de huele mierda que trae cada vez que me ve.
Me voy acercando y peleó contra mi buen juicio y mi inmadurez por abrir o no abrir la puerta.
La inmadurez gana.
Apenas la abro un aroma dulzón me hace fruncir el ceño confundido, sólo abro un poquito la puerta y con lo que veo es suficiente para hacer que mi pulso salte a mi y mi aliento se corte.
Vaya.
Es mi primer pensamiento.
Rico.
Es el segundo y el que más me confunde.
Desearía decirles que puedo ver el cuerpo de la chica en plena acción mientras su cuerpo se agita sobre el hermano de Evan pero desgraciadamente no es lo que mantienen a mis ojos como rehén.
Es él.
Su cuerpo está de cuclillas sobre la cama dándome la espalda y lo veo apretar su trasero para empujar con mayor fuerza contra ella, su espalda se encorva para posar sus manos sobre la espalda de la chica e inclinándome veo que se mueve con mayor rapidez y fuerza, buen Dios, no puedo dejar de ver su sudoroso cuerpo y su prieto trasero.
¿Por qué demonios no puedo?
- ¡Ahh! ¡Más duro Da.....
- Cállate - mi aliento es jadeante y se corta al escuchar su ronca voz escupir tal palabra hacia ella y por algún motivo me encuentro sonriendo satisfecho.
Pero vuelvo a concentrarme en el cuando su cabeza se agita y se queda quieto, escucho a la chica gritar pero no le prestó atención pues el rostro de el se ven tan pacífico y satisfecho.....pero al segundo se endurece.
- Ya te puedes ir.
Al momento que dijo eso fue como una bofetada y supe que era lo mismo para ella pues comenzó a chillar y aproveché eso para salir corriendo, mi aliento era entrecortado y no podía dejar de evocar la imagen del macizo cuerpo de el.
¿Por qué?
Baje lo más rápido que pude de las escaleras con el corazón latiéndome como una locomotora en pleno viaje, tropiezo con mis pies al salir al patio para caer de cuclillas al suelo.
- ¡Cailan! - escucho gritar a Evan y al segundo lo tengo a mi lado levantándome con cuidado - ¿Pero qué te paso?
- Na-Nada - apenas pude decir esa palabra, tenía un nudo estrangulado mi garganta.
- Ok ¿encontraste a la niñera? - pregunta mirando hacia la puerta mientras yo detengo a mi cabeza que está por dar una afirmativa.
El no debe saber lo que vi.
- No la encontré - empieza a brotar su puchero, algo que justo ahora me hace sonreír, es tierno - Venga, no chilles veamos que encontramos en la alacena, tu mamá siempre deja algo allí.
- ¿Y tu cómo sabes eso? - pregunta confundido mientras entramos.
- No te diré - hago mi sonrisa sabionda a lo que el refunfuña.
Suelto un suspiro al verlo con su rostro encendido cual linterna, se ve tan lindo.
...
Deslizo mis manos entre las frías hojas de la revista que sostengo para cambiar de hoja y ver que otro chisme tienen que decir de mi. Se que soy famoso y que últimamente parecen atentos a todo lo que haga pero esto ya me parece demasiado.
La foto que aparece en la siguiente hoja no hace más que cabrearme ¿que coño? Observó bien la foto buscando en mi memoria cuando fue el momento preciso en que la tomaron, obviamente estoy yo junto a Evan, mi novio, besándonos como es de costumbre cerca de una piscina observó con interés como su pequeño y suave cuerpo se presionaba con ansiedad al mío para recordar lo que siguió después de ello.
Cierro la revista para botarla a mi costado, no es noticia nueva de mi homosexualidad ¿quién no lo sabía? Era como algo básico de saber y posiblemente lo que yo más esperaba era que me juzgaran y tacharan por mis gustos diferentes, pero fue todo lo contrario, hace diez años cuando era sólo un novato en lo que modelar respeta, había proclamado mi gusto hacia los hombres y la mayoría de quienes me rodeaban y siguen rodeándome lo tomaron con una sorprendente emoción.
Al parecer la homosexualidad en los modelos es tan común.
Ese hecho me sorprendió.
Pero luego, cuando Evan ya no soportaba ser mi sucio secreto y decidió que la mejor forma de hacerse notar fue ir a una de mis sesiones, todo cambio, de pronto nos convertimos en la pareja icono y no sólo me molestaba serlo sino que me cabreada, no quería aparecer en mil fotos y estuve en paz cuando durante unos años se olvidaron de nosotros.
Y ese fue nuestro error, dejamos de preocuparnos, dejamos de recordar que las cámaras estaban sobre nuestras vidas como las abejas en la miel, lo olvidamos, y una noche de cita que había revuelto todas nuestras hormonas había sido nuestro punto muerto.
La catástrofe, como lo llamó Evan.
Habíamos salido de una discoteca, la hora era superior a las expectativas para una buena siesta y dado que tenía sesiones de foto confirmadas a primera hora de la mañana sabía que estaba en serios problemas, pero el alcohol más un novio cachondo había probado que no eran una buena combinación pues eso nos llevó a el vapor de mi auto más sus manos curiosas despertando a mi súper Cailan, y vaya que el muchacho estaba listo y dispuesto para hacer gritar a nuestro apretado y suave novio, pero allí sucedió la magia o desgracia, no había soportado sus caricias y había empezado un delicioso vaivén con mi caderas frotandome contra su mano deseando que no parase, eso había acabado con sus manos húmedas de mi semen más mi pantalón con una linda mancha en frente que mostraba mi más grande delito.
No supe nada sino hasta la tarde de ese mismo día cuando mi mánager, Simone, me había llamado gritando lo bruto que había sido, Evan se había mostrado muerto de vergüenza pero yo había estado cabreado, tal cabreo sólo llevo a que pusieran con más atención sus ojos en nosotros.
Al parecer una pareja homosexual mostrando algo más que amor era el mejor de los encabezados.
Por el momento Evan no puede salir de nuestra casa si no es con un guardia y su propio chofer, no quiero que algo malo le pase, ya han habido otros famosos a las cuales sus parejas han sido molestadas y presionadas a que les den una entrevista ¿acaso no saben que aunque seamos famosos también requerimos nuestros momentos de paz y tranquilidad? Al parecer ni uno de ellos lo entienden y he estado a nada de mandar al demonio a varios periodistas.
Espero que le agradezcan a mi mánager y a mi novio por salvarlos de mi maldita ira.
— Hemos llegado — escucho decir a mi chofer, veo por la ventanilla y agradezco que sean oscuras y desde afuera no me puedan ver.
Suelto un bufido al ver como los periodistas empiezan a rodear la furgoneta, el flash me deslumbra a pesar de que aún sigo adentro.
— ¿Podrías arroyarlos? — lo mire atrás del retrovisor notando que negaba — Vamos ¡sólo quedarán un tanto maltratados! ¿Si?
— Baja del automóvil Cailan — soltó sacando el seguro, aprete mis labios.
Malditas gracias
— Bien — tome mi abrigo poniéndome al igual que mis gafas, antes de salir lo mire como el a mi — Si llego a escuchar algo sobre aquella noticia no esperes que entregue flores.
Salí para cerrar de inmediato la puerta, los flash me atacaron como las preguntas aumentaron de número y volumen ¡vaya mierda! Puse mi mejor sonrisa falsa hacia todos mientras que un guardia de la empresa abría paso para mi, no salude no hable, Simone estaría orgullosa de mi.
Las puertas fueron abiertas y al entrar se cerrar en un lijero toque, dos chicas se me acercaron para guiarme donde la sección estaba ya puesta, eran unos fotografías para un nuevo shampoo.....la escena era sencilla sólo debía aprenderme un guion caminar por el sketch mientras hablo para luego ir hacia una pequeña fuente donde el producto me espera, pondré un poco en mi pelo haciendo burbujas y terminaré como la tipa frase <