C23 C A P Í T U L O 22
CAPÍTULO 22
Cailan
Suelto un quejido.
Al abrir mis ojos soy bañado por una suave luz, una luz que reconozco no es artificial, suelto un suspiro y lamo mis labios.
Dios, ahora tengo sed.
Por un momento dejo mi cuerpo laxo procesando el peso que tengo sobre mi, una pierna sobra la mía y una mano posicionada sobre mi abdomen, giro mi rostro para miralo. Tiene la boca entreabierta
