C85 085
Jolene llamó a la puerta precisamente a las 8:30. Podría haber estado esperando fuera durante una hora por lo que yo sabía. Parecía tan emocionada como yo. La abracé con fuerza en cuanto entró por la puerta, casi haciendo que se le cayera la carpeta que llevaba en la mano.
"No puedo creer que todo esto haya terminado", dije.
"Yo tampoco. Era un puto escurridizo".
"¿Cómo lo atrapaste?" pregunté
