C18 Dieciocho
"¿Aquí mismo, Isabella?" A Charles le encantó la idea, mostrándose más que dispuesto a complacerla. Sin embargo, una ojeada al suelo le hizo cuestionar, "¿Estás segura, Isabella?"
Ella apretó sus piernas alrededor de él con más fuerza, él casi emitió un gemido. Con movimientos lentos y provocativos, ella subía y bajaba.
Dios, seguía siendo la chica pícara de siempre
