C43 Hasta el amanecer
"¡Ahhh! Ahhh..." Gemí con fuerza al sentir la longitud de su polla deslizándose contra la hendidura de mi entrada del amor.
¿Cómo puede sentirse tan bien? Su polla no había entrado en mi agujero del amor, pero al mover las caderas, su gran vástago se deslizó arriba y abajo por mi húmeda raja estimulándola.
"Tu coño está tan mojado... está tan caliente..
