C31 Atrapado
Casi se me escapa un gemido ante su beso salvaje. Su mano me sujetaba la nuca. Las rodillas me flaquearon cuando su otra mano me rodeó la cintura con firmeza.
"¡Joder! Echaba de menos esto, ¡te echaba tanto de menos, nena!" Gimió contra mis labios.
gemí, antes de agarrar su cuello para acercarlo más y capturar sus labios para otro beso. Mis manos se aventuraron ávidas por su pelo y su espalda
