C43 La guarida del diablo
Rebané el tomate por la mitad y lo corté en dados mientras seguía sumido en mis pensamientos.
Todo se ha vuelto más desordenado y sospechoso. Las cosas no eran tan simples como pensaba. Algo importante estaba pasando. Algunos graves secretos acechaban tras la oscuridad. Pero no podía llegar a ello por mucho que me esforzara.
Robert era uno de los hombres de confianza de papá, su mano derecha
