C230 CAPÍTULO230 El Accidente
"¡Dios mío, Damien! Gracias a Dios, ¡estás a salvo!" Arabella no pudo evitar soltarlo. Su mente estaba con Damien todo el tiempo.
Y ahora, su repentina aparición fue un gran alivio para ella.
Abrazó a Damien expresando su alivio por no perder a un buen amigo.
"Deja de preocuparte... ¿vale? Ya estoy aquí. A partir de ahora, no vamos a estar separados el uno del otro como antes"
