C299 CAPÍTULO299 El Desastre
"¡Bill! Bill, ¡quédate conmigo!" Arabella entró en pánico al ver a Bill tan pálido como un fantasma mientras sudaba por toda la frente. Por dentro sus ojos eran como seda flotando como si estuviera empezando a alucinar. Arabella saltó rápidamente de sus brazos. No sabía qué hacer pero sentía que tenía que hacer algo para salvarle. Pensar en su situación era aterrador en la jungla
