C507 CAPÍTULO 507 Sus sueños
"¡Mami, despierta!" La dulce vocecita en su cabeza la hizo abrir los ojos.
Entonces vio a su hijito Adam sonriéndole tan dulcemente.
Su encantadora sonrisa le alegró el día al instante. Ella le devolvió la sonrisa y de repente le besó la frente.
Luego, le besó la punta de la nariz y durante un rato, la tocó con la punta de la nariz golpeando su naricita de lado a lado repetidamente
