C38 38. De La Felicidad a La Rabia
—Ya no tenemos mucho que decir. — Comenta mientras mi hermana abre la puerta de la casa y entramos los tres.
—Dana, mis padres amaran que ustedes confirmen la noticia, sé que hubiese sido más emocionante que fuese una sorpresa y tal, pero lamentablemente la prensa no tiene piedad ni siquiera de ese tipo de noticias. — Le anima Tammy.
—Lo sé, siempre supe la vida que llevaba Franchesco
