C51 Sé mi esposa contratada, te pagaré
Era sábado por la mañana, el sol brillaba más que antes, sonriendo en la cara de Rose como de costumbre mientras rodaba por su cama, luchando por abrir los ojos debido al reflejo de la luz que se reflejaba en su cara.
Por fin abrió los ojos, pero aún no tenía una visión clara. Era como si hubiera una estatua de pie mirando su cara dormida
