C53 Le desabrochó el vestido y...
Sus ojos seguían negándose a dejar de mirarse, Rose y Mr. Evidence intentaron apartar la mirada el uno del otro pero parecía que sus ojos eran tan testarudos que seguían mirándose.
Mr. Evidence seguía sentado en la cama con las piernas cruzadas una contra otra mientras Rose permanecía como una estatua y se preguntaba por qué llevaba tanto tiempo mirándola sin decir ni una palabra
