C64 Dice que me quiere
Ya era por la mañana, era un nuevo día. Annabel estaba ahora en su casa porque David la había dejado anoche. Ahora estaba con Mara y, como de costumbre, el humor de Mara no era nada brillante. Seguía lamentándose por la muerte de su hermana y de su padre. A estas alturas, la propiedad ya no era su problema, sólo quería sentirse bien. Entre tanto, sabía que la muerte de su hermana no era normal
