C61 No quiero ir
"Ergon", gimió Valeria mientras Noah seguía follándosela con los dedos.
La había levantado, sus piernas rodeaban su cintura y su espalda estaba contra la pared.
Noah capturó sus labios en un beso ardiente, sin dejar de follársela con los dedos al mismo tiempo.
El coño de Valeria seguía apretándose con fuerza a sus dedos
