C3 ¿Demanda?
Abro los ojos sintiendo la brisa nocturna envolver mi cuerpo, provocando un escalofrió embriagador que puso mis pelos de punta. Tomo asiento en la orilla de la cama antes de incorporarme por completo, arrastrando mis descalzos pies por toda la habitación hasta detenerme frente a la ventana. Que se mantenía abierta.
Deposito mis manos sobre el marco de madera que formaba parte de la misma empujándola lo suficiente para hacerla cerrar de una vez por todas. Impidiendo que fuertes oleadas frescas continúen entrando de manera precipitada a la habitación.
“Pero qué…” Mis palabras quedan atascadas en mi garganta cuando puedo ver como un lujoso vehículo negro se estaciona frente al edificio. Nunca antes lo había visto por aquí. Seguramente se trata de uno de los varios pretendientes de la chica del departamento de arriba. Era bonita así que no la culpaba de las citas variadas que tenía cada semana.
Devuelvo mi escalofriante cuerpo a la cama, tomando entre mis manos el móvil para teclear un “¿Dónde estás? ¿Pudiste llegar a casa sin ser descubierta? Porque yo fui todo un fracaso”
Nerviosa enfoco mi mirada en el escribiendo…. por parte de Nat quien ha comenzado a responder mi mensaje.
“Llegue a casa. El sujeto no pudo alcanzarme cuando llegue al parque central”
“Eres toda una fugitiva” Sonrió bloqueando la pantalla del móvil en el instante en que fuertes golpes al otro lado de la puerta se hacen escuchar con un alarmante grito de “¡Stela ven a la sala ahora mismo!” que termino por ocasionar un trepidante escalofrió que recorrió mi espina dorsal.
Trago saliva levantando mi cuerpo de un solo salto. Girando la perilla cuando mi cuerpo se detiene a escasos centímetros de la puerta, comenzando a avanzar por el pequeño pasillo que conectaba con la sala en el interior del departamento.
Mis ojos se abren como platos al ver aquella imponente figura del hombre de cabello negro y ojos azulinos al que le había jugado aquella pesada broma. Mi cuerpo termina por colapsar, por volverse inservible e inmóvil en el lugar en donde me encuentro aun de pie. Contemplando toda la escena a la distancia. Con cautela y fino detalle analítico. Mismo que estaba empezando a formar un plan que me ayudara a escapar del departamento. Tal vez las escaleras de emergencia me serian útiles para este caso.
"Ni lo pienses" La voz de mamá se percibe en mis oídos a pesar de que sus palabras han salido entre dientes. Como si en cualquier momento quisiera aventarme alguno de sus jarrones decorativos contra mi cabeza.
"¿Qué?" Inquiero sorprendida. "¿No pensaba hacerlo?" Niego achicando ligeramente mis ojos cuando estos entran en contacto con los de ella.
"Bien" Guarda silencio. “Porque tendrás que responder a esto” Sus manos se extienden para hacerme entrega de un documento al parecer muy importante por lo palidecido que su rostro se encontraba.
"¿Qué es esto?" Interrogo curiosa abriendo aquel sobre amarillo sujetado por un cordón rojizo para evitar que este pudiese abrirse en cualquier momento.
"Una demanda" Su resonante voz masculina se hace presente. Antes de que pueda terminar de sacar el documento del misterioso sobre amarillo.
"¿Una demanda?" Repito frunciendo el ceño desconcertada. "¿Es una broma cierto?" Mi garganta se ha vuelto un maldito desierto ante tal abrupta noticia. No podía creer que se hubiese tomado tan apecho mi pequeña broma con sangre de animal, es decir, suficiente hubiese sido con pedirme de manera amable llevar su traje y zapatos a la tintorería. "Maldición" Dejo escapar un sonoro suspiro desde lo más profundo de mis pulmones. Desvaneciendo mis brazos a ambos costados de mi cintura.
"¡Exacto!" Grita con diversión el sujeto de cabellera oscura dirigiendo sus imponentes pasos hasta mí. "Maldición" Resuena como un susurro. Esbozando una de sus mejores sonrisas. "¿Y adivina que es lo mejor?" Guarda silencio ocultando sus manos al interior de los bolsillos de su traje. "Que iras a prisión" Sin duda era algo que le causaba gracia mientras yo solo estaba muriéndome de pánico frente a sus ojos.