C129 Nunca digas nunca
Gabe
Empezaba a cansarme de las burlas y sonrisas susurradas de este imbécil. Con su atención puesta en Alpha, traté de pensar en la mejor manera de salir de debajo de él. Por lo que había visto no tenía ninguna debilidad, pero sabía que le favorecía su derecha. Mis músculos gritaban de agonía por los extenuantes movimientos que estaba haciendo
