C159 Desesperado
Odis
Una Olivia con los ojos llorosos se gira hacia una puerta giratoria. Yo sostengo una bolsa de pie caliente y una Olivia muy embarazada se sienta en el sofá con la mirada perdida en la ventana. Se le ha antojado langosta, pero no rebota como suele hacerlo. Está cayendo en espiral y puedo verlo.
"No lo quiero, O. No lo quiero."
"No tienes que comerte la langosta si no quieres
