C167 Menospreciado
Adea
Lo primero que vi al abrir los ojos fue blanco. Entrecerré los ojos e intenté comprender lo que veía. Estaba tumbado y sobre mí había un techo blanco. Estaba desorientado y trataba de entender dónde estaba, qué día era y quién era.
Tras unos instantes de parpadear y mirar al techo, me di cuenta de que estaba en mi habitación
