C174 Ejecutar
Gabe
El mediodía era la hora más calurosa del día aquí en Luna Desierta. El sudor caía lentamente por mi frente. Aún no era mediodía, pero el sol ardía sobre nosotros con una pasión abrasadora. Los tres estábamos exentos de entrenar hasta que Ady estuviera completamente curado, pero Leo no lo toleraba.
En cuanto entramos en el campo
