C189 Listo
Odis
Mi lobo, Troy, no había dicho nada desde que salimos de la empacadora. En cuanto empezamos a correr hacia el pueblo sus emociones empezaron a mezclarse con las mías. No necesitaba decir nada, podía sentir su esperanza como si fuera la mía.
Conozco estas tierras como la palma de mi mano, pero no tengo ni puta idea de adónde puede haber ido. Cuando no puedo oler su aroma en el aire
