C215 Bolas
Adea
Vaya.
Lo sé, lo sé.
No puedo creer que hayas hecho eso.
Yo tampoco puedo.
¡Ya era hora, Adea!
Lo sé.
¿Cómo te sientes?
Nervioso.
Seguro. Bien hecho, Adea.
Gracias, Kor.
La sospecha se mezclaba con la excitación que corría por mis venas por haber regañado a Shane. Nunca me había sentido tan libre. Aunque sus palabras hacían que mi mente se agitara tratando de encontrarles sentido
