C265 Tatuaje
Adea
No pude evitar la sensación de impotencia que me recorrió el cuerpo. Sabía que ya no era el mismo que la primera vez que lo hizo. Sabía que había dicho que no me haría daño, pero... relajé mi cuerpo. Necesitaba parecer que aceptaba. Tenía que parecer que quería esto. Ignoré la vocecita que susurraba lo mucho que lo deseaba
