C286 Ángel
Adea
El trinar de los pájaros me despierta del sueño. No debería haber dormido a pierna suelta junto al enemigo. Veo un resplandor anaranjado a través de mis párpados cerrados y sé que el sol está en lo alto del cielo. Los cálidos rayos acarician mi mejilla y se extienden por mi brazo. Abro los ojos y veo la habitación con nitidez. ¿Qué hora es?
Hay movimiento a mi lado y, cuando giro la cabeza
