C41 Hazme olvidar
Su mano viajó entre nosotros bajando más y más. El impulso de menear mis caderas era insoportable. Lo único que deseaba era verle correrse debajo de mí. ¿Podría llevarlo hasta allí?
Sus dedos rozaron la longitud de mi raja con los suyos. La espesa humedad de sus dedos le habría permitido deslizarlos en mi interior sin esfuerzo de no ser por mi ropa interior
