C92 Para siempre
Adea
Justo cuando empezaba a recuperar el aliento, me rodeó con sus brazos y me atrajo hacia un beso distinto a los que habíamos compartido. Su lengua se introdujo en mi boca casi lentamente y sus manos acariciaron mi cuerpo mientras yo me rendía a las sensaciones de cosquilleo.
Estar aquí con él es como si estuviéramos hechos el uno para el otro y sé que estamos predestinados
