C97 Doy.
Adea
Parece que los minutos pasan en silencio. El mundo se detiene y sólo estamos Leo y yo mientras escucho el subir y bajar de su respiración furiosa. Los grupos que nos rodean siguen como si no vieran. Nadie se da cuenta de cómo se me entrecorta la respiración ni de cómo el corazón casi se me sale del pecho.
No tengo ni idea de lo que estoy haciendo ni de quién soy ahora mismo
