C45 45
El punto de vista de Ginebra
En cuanto oí su voz, todo mi cuerpo se puso rígido y se tensó. Todavía estaba en los brazos del alfa Nil, que al instante me apretó con más fuerza al notar el cambio en mi cuerpo.
"¿Qué pasa?", preguntó con el ceño fruncido.
Todavía estaba aturdido por lo que ese hombre acababa de decirme sobre Sara
