C48 Guiño
—Yo no te he robado nada. ¿De que dinero hablas?
—No te hagas el tonto, Volkov. Tengo pruebas, entregadas por alguien que en su momento estaba muy cerca de ti, no tiene caso negarlo.
El sonido de unos tacones desvió la mirada de todos a la entrada del almacén. Andrey no parecía nada sorprendido al verla, más bien, creo que ahora todas las piezas comienzan a encajar.
—Ya conoces a Jelena
