C29 CAPÍTULO 28
Isabella. . .
Dormir aquella noche fue algo imposible, por más que lo intentaba no lograba conciliar el sueño. Hacía poco Azhohary, se había marchado, me trajo algunas cosas que debía ocultar, dos pequeñas cantimploras con agua, que aseguro debía saber administrar bien o moriría deshidratada bajo el sol de Norusakistan, algunas frutas pequeñas y unas galletas
